
Muchos de nosotros no sabemos cómo hacer para manifestar los deseos y sueños que tenemos para nuestra vida. La película "El Secreto" trajo la oportunidad para pensar que podíamos obtener todo lo que habíamos deseado. Frases positivas, lecturas motivadoras, visualizaciones, inscripción de grupos de apoyo, libros, conferencias, etc... En fin, cada cosa que intentamos lo hacemos esperando que ésta sí sea "la buena", y que ahora sí se van a manifestar nuestros sueños. Luego pasan los días, las deudas se incrementan, la anhelada prosperidad no aparece, sentimos que el teléfono de las peticiones suena ocupado para nosotros.
Llega a tal grado la situación que hay momentos que dan ganas (y a veces si lo hacemos) que con la frustración de sueños no cumplidos, no queremos saber nada más de la ley de atracción, ni nada parecido, no queremos leer otra cosa, quitamos de la vista frases positivas, y de la película El Secreto no queremos ni saber que existe. Sin embargo las cosas empeoran aún más.
Quiero aclarar que sí funciona la ley de atracción, las frases positiva y todo aquello que se haga de positivismo. Lo que sucede es que las creencias y emociones personales no coinciden con los deseos.
Voy a explicarlo:
En el enfoque holístico la enfermedad es consecuencia en un muy alto porcentaje del resultado de un desbordamiento de nuestras emociones y pensamientos inadecuados que se llaman odio, coraje, rencor, amargura, dolor, tristeza, preocupación, temor, miedo etc... que se manifiestan energéticamente en el plano físico como una enfermedad. Entonces el 80% de las enfermedades según Louise L. Hay nos las provocamos nosotros mismos. (Otros autores establecen que el porcentaje es mayor).
Los estudios que he realizado me confirman que la falta de dinero, trabajo, vida social, amor, paz interior, unión familiar, pareja, deben considerarse también como enfermedades, dado a que son manifestaciones que tienen una causa raíz, conciente ó inconsciente.
El ser humano no nació para sufrir. Si no vivimos un equilibrio armonioso en nuestra vida, es porque lo hemos bloqueado con nuestro libre albedrío, adquiriendo creencias y emociones limitantes.
Somos seres creadores con el regalo del don del libre albedrío, como el poder absoluto personal a fin de continuar la co-creación con el Universo. Este poder de creación funciona en automático las 24 hrs. del día de manera conciente e inconscientemente.
La realidad que cada uno de nosotros vive hoy, sea buena o mala, es creación nuestra. Es producto de nuestra propia responsabilidad de vida.
Sé que para muchos duele saber esto, pero me temo que para que lo transformes tienes que aceptarlo. Tú lo creaste. Pero piénsalo, si tienes la responsabilidad, también tienes el poder. Sólo que no hemos sido concientes de esto.
Esto no sólo es teoría. En mi vida personal fui "víctima profesional" por más de media vida (me agrada lo expresivo del título), buscando en el exterior razones de porque vivía una vida con carencias afectivas, económicas y profesionales que, desde luego, yo no era culpable. La culpa la tenía mi papá que no vivió con nosotros, la incomprensión de mi mama, mi jefe, la compañía donde laboraba, etc.. etc... sobra a quien o a que culpar para sentirnos víctimas.
Un bendito día llego la luz a mi vida hace algunos años que hizo un parte-aguas. Ese día decidí dejar de ser víctima, de andar causando lástima. Asumí mi responsabilidad de mi propia vida, de mis emociones, creencias, y mis resultados, buenos o malos. Ese día me acepté y ese es el punto que quiero compartir.
Mi vida tan llena de sinsabores era resultado de mi propio autoconcepto.
Mi enfermedad se llamaba: Falta de creer en mí y de merecimiento. Me parecía oir desde la tumba a mi mamá diciendo: "Tú nunca vas a hacer nada". Desde luego que nunca dejé de ser optimista y tener fe.
Mis sueños, aunque un poco golpeados, no los dejé. Fue la tenacidad de encontrar luz en el camino que me llevaron por un camino de conocimiento, que hizo entender que, solamente un cambio interior, se reflejaría en el exterior; las creencias de mi propio autoconcepto iban en sentido contrario.
En realidad, me sentía rechazado desde niño. Tenía creencias formadas en la infancia de no ser merecedor de prosperidad. El concepto del dinero y el éxito que tenía eran terribles. Les tenía miedo, miedo también al éxito. Tuve la fortuna de estudiar una carrera profesional, pero, ¿Cómo creen que era mi vida? la respuesta es obvia, no necesito escribirla, de seguro se la imaginan.
Uno de mis autores favoritos es Gregg Braden, quien en su libro "El Efecto Isaias", describe que los Esenios ya habían descubierto hace 1700 años que nuestros deseos (oraciones) para que se hicieran realidad, debían estar en sincronía con nuestras emociones. El poder de las emociones radica en que trascienden a nuestro cuerpo. Son como las ondas de radio emitidas por una antena que viajan a todo al universo atrayendo más de lo mismo.
Te invito a que hagas un inventario de tus creencias y emociones, que hagas conciencia de tu propio autoconcepto. No lo que opinen otros de tí, sino en realidad la verdadera y auténtica conciencia de nosotros mismos, aunque duela. Desde luego que sanar el pasado puede ser doloroso, pero es liberador. Es como tirar las piedras de un canasto que hemos venido cargando en la vida. Dentro de todos nosotros hay creencias y emociones limitantes que impiden lograr un efecto positivo o cambio, por más veces que veamos la película de "El Secreto", que hagas visualizaciones ó repitas mantras todo el día.
Los grandes sanadores aseguran que la auténtica curación no está con el doctor y en la farmacia, sino dentro de uno mismo. Lo mismo creo es aplicable a todo aquello que nos bloquea como lo explique anteriormente.
Conozco personalmente 3 casos que se sacaron en la lotería un premio millonario, el dinero que nunca habían tenido en junto (todos quisiéramos que nos sucediera algo así) ¿y sabes? en los 3 casos cuando se terminó el dinero regresaron a la situación que vivían antes y en dos de ellos hasta más abajo aún. La prosperidad sólo se asienta en mentes y corazones preparados para ello.
Tú tienes el poder de la creación, enfoca con amor y erradica las limitaciones que te separan de lo que deeas.
Juan Carlos Fernández.